Responsabilidad Social

Universitaria

La Responsabilidad Social (RS) es la competencia de una organización ante los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente que:

  • Contribuya al desarrollo sostenible, incluyendo la salud y el bienestar de la sociedad.
  • Tome en consideración las expectativas de sus partes interesadas.
  • Cumpla con la legislación aplicable y sea coherente con la normativa internacional de comportamiento.

(ISO 26000:2010)

La RS, debe estar integrada en toda la organización y llevarse a la práctica en todas las relaciones con sus grupos de interés.

La Universidad, como organización que es, debe aplicar esta misma definición a su gestión responsable. Sin embargo, su RS se debe extender a todos los planos que la Universidad impacta, que superan los límites de la gestión organizativa. Según esto, podemos definir la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) como la capacidad de la Universidad de aplicar un conjunto de principios y valores en la realización de sus funciones básicas: formación académica y pedagógica, investigación y difusión, gestión de la organización y participación social, mediante la creación de canales de comunicación y participación para responder a las demandas de sus grupos de interés.

 

En España, el Consejo de Ministros aprobó el 24 de octubre de 2014 la Estrategia Española de Responsabilidad Social de las Empresas 2014-2020, que está siendo llevada a cabo por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y se enmarca en el Plan Nacional de Reformas para impulsar iniciativas que fortalezcan la economía Española y para avanzar hacia la Estrategia Europa 2020. Entre las 10 líneas de actuación de dicha estrategia, se encuentra una que se denomina Integración de la RSE en la educación, la formación y en la investigación, en la que se habla de medidas para incluir la RSE en la enseñanza universitaria (medida nº 13).

La dimensión social de la Universidad, a través de su función docente, investigadora y de extensión universitaria, es de vital importancia en el avance hacia el Desarrollo Sostenible y la Responsabilidad Social (RS). No se puede obviar, además, su función en la transmisión de valores en la sociedad y en su comunidad más próxima. Por ello, debe incorporar de forma integral aspectos relativos a la ética profesional, el desarrollo de competencias clave e iniciativas emprendedoras, así como el impacto de las tecnologías y procesos propios en términos de sostenibilidad social y ambiental, siendo motor de cambio para los futuros y futuras profesionales1

1. Grupo de Trabajo sobre Educación, formación y divulgación de la RSE. La Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) el Desarrollo Sostenible y el Sistema de Educación y Formación. Consejo Estatal de la Responsabilidad Social de las Empresas (CERSE). Madrid (2010).

La Universidad genera impactos en sus actuaciones cotidianas, que pueden clasificarse en:

  • Impactos de funcionamiento organizativo: como cualquier organización, la Universidad genera impactos en la vida de su personal administrativo, docente y estudiantil, en sus comunidades cercanas, así como en el medio ambiente.
  • Impactos educativos: la Universidad tiene un impacto sobre la formación de jóvenes y profesionales, su manera de entender e interpretar el mundo, su comportamiento y sus valores. Influye también sobre la deontología profesional, así como en la ética profesional de las disciplinas y su papel social.
  • Impactos cognitivos y epistemológicos: la Universidad orienta la producción del saber y las tecnologías, y articula la relación entre la ciencia y la sociedad. Influye también en la definición y selección de los problemas a tratar por la ciencia.
  • Impactos sociales: la Universidad tiene un impacto sobre la sociedad y su desarrollo económico, social y político. Además de formar a los profesionales y líderes del futuro, es un actor social que influye en el progreso, el acceso al
    conocimiento y la solución a los problemas que se plantean en la sociedad actual.

Como instituciones con importante impacto social, las universidades no pueden quedarse fuera de la aplicación de la RS. Sin embargo, la Responsabilidad Social Universitaria (RSU) es todavía un reto sobre el cual avanzar, que requiere de apoyo de otras instituciones, investigación y profesionalización, para alcanzar el mismo grado de madurez que ha alcanzado la materia en otros sectores.

El Informe RESPONSABILIDAD SOCIAL EN LAS UNIVERSIDADES: Del conocimiento a la acción. Pautas para su implantación 2 , describe tres tipos de universidades en España según su gestión de la Responsabilidad Social:

  • Universidades RSU: para las universidades que afirman implementar acciones de RSU.
  • Universidades Pre-RSU: para aquellas universidades que sólo realizan algunas acciones aisladas en materia de RS como: cursos de formación, jornadas, seminarios, grupos de investigación, cátedras en materia de RSC o que incluyen en sus planes de estudio asignaturas de Responsabilidad Social. No se pueden encuadrar dentro del grupo anterior, ya que fomentan y difunden la RS pero sin llegar a aplicarla en la propia institución.
  • Universidades No-RSU: aquellas que no presentan ningún tipo de actividad en el ámbito de la RS.

Hasta diciembre de 2014, había 39 universidades a nivel nacional en el primer grupo, entre ellas la Universidad de Alicante (UA).

2. Informe RESPONSABILIDAD SOCIAL EN LAS UNIVERSIDADES: Del conocimiento a la acción. Pautas para su implantación, desarrollado conjuntamente entre Forética y el grupo de investigación INGENIERÍA Y GESTIÓN RESPONSABLE (iGR), y la colaboración de Santander Universidades, la Cátedra de Responsabilidad Social Corporativa de la Universidad de Alcalá y el Instituto de Análisis Económico y Social (IAES).

¿Cómo puede la Universidad contribuir al desarrollo de la sociedad aplicando la Responsabilidad Social de forma transversal?

 

  1. Respondiendo al reto de formar con calidad a toda la ciudadanía que lo requiera.
  2. Promoviendo una investigación dirigida a la resolución innovadora de los problemas a los que se enfrenta la sociedad, siendo a la vez un nicho de libre creación de conocimiento.
  3. Atendiendo a la aplicación del conocimiento a los ámbitos productivos que son capaces de absorberlo en el país, pero sin descuidar la participación en iniciativas de largo recorrido y excelencia.
  4. Jugando un papel protagonista en la intensificación de la cohesión social, la cultura y los valores ciudadanos ejerciendo su responsabilidad social, sin olvidar que deben ser también actores principales en el desarrollo económico y tecnológico.
  5. Mejorando la autonomía científica y académica, así como el uso de recursos materiales y humanos.
  6. Incrementando su responsabilidad ante la sociedad con la rendición de cuentas de los resultados obtenidos.
  7. Impulsando la valoración ciudadana de la universidad, como institución que genera desarrollo económico y progreso social.

Por otro lado, tras la declaración de Naciones Unidas “Transformando nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” (25 de septiembre de 2015), se pone en marcha una estrategia global hacia el logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) definidos en dicha agenda (más información en Anexo 7.1). Los ODS están llamados a influir en las estrategias y acciones de Gobiernos, empresas y organizaciones de todos los países.

Según la guía CÓMO EMPEZAR CON LOS ODS EN LAS UNIVERSIDADES. UNA GUÍA PARA LAS UNIVERSIDADES, LOS CENTROS DE EDUCACIÓN SUPERIOR Y EL SECTOR ACADÉMICO3

¨los ODS también tienen una gran relevancia para las universidades y, de manera más general, para el sector servicios y para otras instituciones académicas. Comprometerse con los ODS también beneficiará en gran medida a las universidades, pues ayudará a demostrar su capacidad de impacto, atraerá el interés de formación relacionada con los ODS, creará nuevas alianzas, permitirá acceder a nuevas fuentes de financiación y definirá a la universidad como institución comprometida (…). La educación y la investigación se reflejan explícitamente en varios de los ODS en los que las universidades tienen un papel directo. Sin embargo, la contribución de las universidades a los ODS es mucho más amplia, ya que pueden apoyar tanto la implementación de cada uno de los ODS como la del propio marco de los ODS.¨

3. Guía elaborada por la Sustainable Development Solutions Network (SDSN) Australia/Pacífico en colaboración con los ACTS (Australian Campuses Towards Sustainability) y la Secretaria Global de SDSN.

Por todo ello, resulta necesario alinear los esfuerzos en Responsabilidad Social y la estrategia universitaria con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para planificar y medir de esta forma la contribución de la UA con el cumplimiento de la Agenda 2030.

Según la guía, las principales áreas de contribución de las universidades al logro de los ODS son

 

  1. Aprendizaje y enseñanza: Dotar al alumnado del conocimiento, las habilidades y la motivación suficiente para comprender y abordar los ODS (de manera general, “Educación para el Desarrollo Sostenible”, EDS); proporcionar experiencia académica o profesional en profundidad para implementar soluciones a los ODS; proporcionar una educación asequible e inclusiva para todos; fomentar el desarrollo de las capacidades de estudiantes y profesionales de países en desarrollo; y empoderando y movilizando a la juventud.
  2. Investigación: Dotar del conocimiento necesario, las pruebas científicas, las soluciones, tecnologías, vías e innovaciones para respaldar y apoyar la implementación de los ODS por parte de la comunidad; dotar a los países en desarrollo de capacidad de emprendimiento y utilización de la investigación; colaborar y apoyar a empresas innovadoras para implementar soluciones orientadas al alcance de los ODS; potenciar la diversidad en investigación; y formar al alumnado en la investigación del desarrollo sostenible.
  3. Gobernanza institucional, políticas de gestión y extensión universitaria:
    Implementar los principios de los ODS a través de la gestión y gobierno de la universidad en sus diferentes aspectos: empleo, finanzas, servicios universitarios, instalaciones, adquisiciones, recursos humanos y gestión académica y de estudiantes
  4. Liderazgo social: fortalecimiento del compromiso público de la universidad y de su implicación en el abordaje de los ODS; iniciar y facilitar el diálogo y la acción intersectorial; asegurar la presencia del sector educativo superior en la implementación nacional de los ODS; ayudar a diseñar políticas basadas en los ODS; y demostrar el compromiso universitario con los ODS.

Gráfico 1: Áreas principales de contribución de las universidades al logro de los ODS
Fuente: Elaboración propia

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